Greg Sánchez: el reciclaje político ya calienta motores rumbo a 2027

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En Quintana Roo todavía no arranca formalmente la carrera de 2027 pero muchos ya desempolvaron el uniforme de campaña.

Por El Gato Maya

La reunión de panistas —Eduardo Martínez, Susana Martínez Cárdenas, Julián Aguilar y Marcelo Rueda— con Gregorio “Greg” Sánchez Martínez, exalcalde de Benito Juárez y viejo conocido de la política cancunense no es una coincidencia, porque en política, hasta el café tiene agenda.

Sin embargo, el encuentro ocurre mientras dentro del PAN crecen las críticas por la supuesta pasividad de su dirigencia estatal para construir alianzas y definir una ruta competitiva.

Quizá por eso, ante este vacío, algunos panistas parecen haber decidido aplicar aquello de “si el comité no se mueve, los militantes mueven las piezas”.

Pero justo aquí es donde este gato preguntón afila las garras y pone sobre la mesa lo que muchos prefieren pasar por alto: una cosa es buscar perfiles competitivos y otra muy distinta reciclar figuras cuyo mayor mérito político parece ser haber sobrevivido a varias temporadas sin dejar de rondar el poder.

Porque Greg conoce las campañas, las alianzas y, sobre todo, el arte de transitar por distintos espacios políticos, pero precisamente ahí está la pregunta incómoda: ¿el PAN está construyendo una alternativa o simplemente buscando quién le preste estructura y reflectores?

Porque si la estrategia opositora para 2027 consiste en reciclar personajes conocidos, cambiarles el color y presentarlos como novedad, este gato tiene otros datos: eso no es renovación; es reciclaje con logotipo nuevo.

Y aquí se exhibe la fractura interna en el PAN, porque mientras la dirigencia estatal es señalada por sectores panistas de mantener una actitud demasiado cómoda frente al poder estatal —sus críticos incluso la llaman “entreguista”—, otros ya están en busca de alianzas, candidatos y posibles operadores.

Pero y Greg… ¿Busca una candidatura? ¿Una alianza? ¿Una plataforma para regresar al tablero? Nadie lo ha dicho públicamente, pero tampoco hace falta que lo escriban en una pancarta: en política, las reuniones previas suelen decir mucho más que los discursos posteriores.

Por ahora, el PAN tiene dos caminos: construir una oposición con rostros nuevos y un proyecto propio, o convertirse en estacionamiento de políticos que ya recorrieron varias rutas.

Porque una cosa es abrir la puerta a la sociedad civil y otra muy distinta abrir el museo de los expresidentes, quitarles el polvo y preguntar quién todavía se siente con boleto para volver a la función.

O como diría este viejo Gato Maya: 2027 todavía ni asoma el bigote y algunos ya están formados para recoger candidatura.

¡Calma, criaturas!: todavía falta el partido, pero ya sacaron los uniformes, escogieron posiciones y hasta andan preguntando quién va a repartir los balones.

Y si, en política, el que llega tarde se queda en la banca… pero el que se adelanta demasiado termina jugando solo, celebrando un gol que todavía nadie le ha marcado.