La saga Tomodachi Life regresa tras años desaparecida con una nueva entrega para Nintendo Switch bautizada como Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño. En Hobby Consolas ya hemos empezado a gestionar la isla y os traemos nuestras impresiones tras varias horas de juego.
Para quien no la conozca, la saga Tomodachi nació en Nintendo DS con un juego conocido como Tomodachi Collection que, desgraciadamente, nunca se lanzó fuera de Japón. Sí lo hizo su secuela, Tomodachi Life para Nintendo 3DS, que con su particular estilo logró conquistar a millones de jugadores.
Porque pese a que son simuladores sociales que nos permiten gestionar una isla, al más puro estilo Animal Crossing, la clave de la saga Tomodachi es que se centra en las relaciones entre los Mii, los simpáticos avatares de las consolas Nintendo. Algo como Los Sims, pero con un característico sentido del humor que da pie a situaciones (y relaciones) tan absurdas como desternillantes.
En estas impresiones, os contamos cómo han sido nuestras primeras horas de juego y os traemos los cotilleos más candentes.
Impresiones de Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño para Nintendo Switch
Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño nos convierte en el ¿responsable? ¿dirigente? ¿mandamás? ¿dios todopoderoso? de una pequeña isla en mitad del océano. Y, como tal, nuestra primera tarea consiste en poblarla con un Mii.
Podemos tanto importar los que tengamos almacenados en la consola, como crear los nuestros propios desde cero. El editor de Miis que incluye Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño cuenta con bastantes más opciones de personalización que el editor básico, así que es buena utilizarlo incluso aunque ya tengamos alguno creado para afinar aún más su aspecto.
En este sentido, tenemos bastantes opciones: distintos de formas para la cara, cejas, ojos, nariz y labios, un montón de peinados diferentes, posibilidad de alterar el cuerpo y la altura, accesorios… Además, al crear al Mii, también tenemos que elegir su personalidad asignando puntos en diferentes facetas.
Aquí encontramos una novedad importante de Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño respecto a las anteriores entregas: tanto al escoger sexo como interés romántico, podemos seleccionar entre hombre, mujer o no binario. Los anteriores juegos no permitían tener relaciones del mismo sexo, pero en esta entrega Nintendo se ha renovado por completo. Al escoger interés romántico, por cierto, también podemos seleccionar varios… o ninguno.
Con nuestro primer Mii ya en la isla, toca ponerse manos a la obra para tenerlo contento. Los Miis tienen distintos tipos de necesidades: pueden aburrirse o tener hambre, pero también les puede entrar hipo o caerse al suelo. Ahí es donde entramos nosotros y nuestras manos gigantes (cuyo aspecto también podemos personalizar), ayudando al Mii con sencillos pero entretenidos minijuegos.
Aquí hay que destacar los menús de Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño pues son muy ágiles e intuitivos; con apenas un par de pulsaciones de botones nos permiten encontrar fácilmente al Mii que estamos buscando o acceder a todas las opciones de edición, construcción y personalización. Por lo general, todos los juegos de Nintendo suelen sobresalir en este aspecto, pero nunca está de más señalarlo.
Otra posibilidad a la hora de cubrir las necesidades de un Mii es hacer que otro Mii se encargue; esa es otra de las grandes novedades de Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño: en lugar de depender del azar para que dos Miis entablen amistad (o algo más), aquí podemos coger a un Mii y llevarlo hasta la posición de otro para que se conozcan, charlen, jueguen… y muchas otras opciones.
Ahora bien, eso no siempre garantiza los resultados esperados. Si no escogemos el tema de conversación adecuado según su personalidad, puede que la cosa no cuaje en un principio y nos toque “picar piedra” para que dos Miis tengan una buena relación.
Aquí es donde realmente está toda la miga de Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño: la enorme cantidad de posibles interacciones que se pueden dar entre los Mii, todas las situaciones en las que nos los podemos encontrar… La gracia del juego es crear Miis basados en personas conocidas, ya sean amigos, familiares, compañeros de trabajo o, por qué no decirlo, también gente que no nos cae muy allá, y dejar que pase cualquier cosa en nuestra particular “Isla de las Tentaciones”.
Las situaciones que se pueden llegar a dar son desternillantes, especialmente cuando escuchamos a los Miis hablar con esa particular voz robótica (cuyo tono y cadencia también podemos personalizar). Y por supuesto las relaciones amorosas son la “salsa” del juego; nada cómo ver a dos amigos que son como el agua y el aceite enamorándose y yéndose a vivir juntos… o incluso teniendo hijos.
Fuera de las relaciones entre los Miis, Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño también nos da muchas opciones de personalización, ya sea construyendo nuevos edificios que añaden nuevas opciones, personalizando la ropa de los Mii y su aspecto, ampliando la isla construyendo caminos o incluso utilizando un editor estilo “Paint” para crear nuestras propias obras de arte. No llega al nivel de Animal Crossing, pero desde luego no está escaso de opciones.
Lo que sí hay que destacar es cómo, en estas primeras horas, se van añadiendo continuamente nuevas mecánicas que le dan un ritmo fantástico a Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño. Es imposible aburrirse.
Además, en este sentido, también tiene ideas muy inteligentes, como que recopilemos dinero mientras estamos fuera del juego. De esta manera, siempre que volvemos a la partida pasadas unas horas, vamos a tener la posibilidad de comprar algo nuevo.
Otra de las novedades de esta entrega son los sueños: cuando los Miis duermen, podemos colarnos en sus sueños. Aquí es donde han aprovechado para desatar todo el surrealismo y el sentido del humor de la saga, pues los espacios oníricos en los que nos los encontramos son siempre una sorpresa. Además, siempre tienen alguna recompensa, así que merece la pena “espiar” los sueños de nuestros Miis.
Por el momento, Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño está siendo una de las sorpresas más agradables del año. Habrá que ver si es capaz de mantener esta magia durante el resto de partida, pero ahora mismo estamos deseando volver a la isla para descubrir en qué nuevos líos se han metido nuestros Miis. Si vosotros también estáis ansiosos por un poco de salseo, recordad que el próximo 16 de abril la isla abre sus puertas.





