Fotógrafos de National Geographic, retrataron el momento en Isla Marambio y señalaron que “a medida que las temperaturas suben, la nieve y el hielo pueden dar paso a la lluvia y al barro y los pingüinos pierden su aislamiento.
Algunos pollitos luchan por mantenerse calientes cuando sus plumas están cubiertas de barro”.

El cambio climático les está quitando su hogar: el territorio helado. De las 17 especies de pingüinos, alrededor de ocho habitan la Antártida de manera directa y casi todos ellos están en peligro de extinción por los cambios en el clima.
La fuente de las fotos- Chris Eckstrom y Frans Lanting, fotógrafos de National Geographic