Armand Duplantis naci� en Estados Unidos, pero su madre es sueca. Tiene un padre estadounidense, pero su madre es sueca. Es hijo de un ex pertiguista de talento, pero su madre es sueca. Lleva el apellido de su padre, pero su madre es sueca. Piensa y se expresa en ingl�s, pero su madre es sueca. Goza de doble nacionalidad, pero representa a Suecia porque su madre es sueca y en el nombre de ella contribuye m�s que nadie al prestigio deportivo del pa�s.
Es el �nico atleta que amenaza el r�cord del mundo, ese dios esquivo, cada vez que compite. Ya lo ha roto 15 veces, rozado otras tantas y establecido hace unos d�as en 6,31. Aqu�, despu�s de ganar con 6,25, renunci� a intentar 6,32. F�sicamente no hab�a sido especialmente exigido. S�lo realiz� seis saltos, y ninguno nulo. Pero ManoloKaralis (6,05), en un juego de renuncias improvisando sobre la marcha, le hab�a apurado psicol�gicamente. Mondo descart� m�s emociones innecesarias y se retir� entre el aplauso y la comprensi�n del entendido p�blico que llenaba el recinto.
De Suecia a Suiza, Simon Ehammer rompi� el r�cord del mundo de heptatl�n de Ashton Eaton (6.645 puntos) con 6.670 y unos parciales soberbios: 6,69 en 60 metros; 8,15 en longitud; 14,87 en peso; 2,02 en altura; 7,52 en 60 vallas (la mejor marca obtenida nunca en un heptatl�n); 5,30 en p�rtiga y 2:41.04 en 1000. Se proyecta como un tiro hacia el decatl�n veraniego.
Yulimar Rojas volvi� a los podios, aunque no al oro, despu�s de su operaci�n en el tend�n de Aquiles. Con 14,86 apur� a la imponente cubana Leyanis P�rez (14,95, l�der mundial del a�o) y mantuvo las distancias con la liviana senegalesa Saly Sarr (14,70).
Al igual que la altura femenina, la masculina fue ucraniana. Oleh Doroshchuk, un habitual en las m�s grandes finales, se llev� por fin una de ellas, despu�s de su t�tulo europeo indoor de 2025, con la m�nima marca admisible en estos lances: 2,30. Si no se puede ganar una competici�n de post�n con mejor marca, que, al menos, no lo sea con peor.
La italiana Zaynab Dosso (7.00) no necesit� bajar de los siete segundos, la gran frontera en los 60 metros, para llevarse el oro. Una final un poco decepcionante.






