La última trinchera de las playas de Huelva en peligro de extinción: "Esto es un crimen de lesa humanidad. No tiene nombre lo que nos han hecho las administraciones"

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Marie Noelle se asoma al mar frente a su casa en la calle Alcot�n de El Portil, Huelva. Antes, ve�a 200 metros de playa de arena dorada. Ahora, el mar choca directamente contra las piedras de la escollera que ha colocado frente a su peque�o jard�n. La ha rellenado en tres ocasiones, la �ltima en noviembre de 2024, �a 18.000 euros cada una�, pero de poco ha servido. Las �ltimas borrascas, con Francis a la cabeza, han hecho que la marea cerque la vivienda, en la que tiene su residencia habitual su madre, Andree Marie, de 91 a�os. Pero hoy su mayor preocupaci�n no es la fuerza de la naturaleza, sino una carta. La que le lleg� un d�a antes de Navidad.

Como consecuencia de �la situaci�n de la playa�, la Direcci�n General de la Costa y del Mar, dependiente del Ministerio para la Transici�n Ecol�gica, le anunciaba que iniciaba un procedimiento para extinguir de forma anticipada la concesi�n de la vivienda, que al estar en primera l�nea de playa, se ve afectada por la Ley de Costas. �Pero no se lo he dicho a�n a mi madre. No quiero darle disgustos�, revela.

Los vecinos de El Portil no son los �nicos onubenses a los que las aguas embravecidas por la acci�n conjunta de la subida del nivel del mar, el cambio clim�tico y la mano del hombre ha trastocado su vida. Los habitantes de la Urbanizaci�n Casas de Bonares, en la vecina Mazag�n, ya han comprobado que sus peque�as escolleras, de una sola altura, no frenan el oleaje. La p�rdida de arena ha dejado al descubierto las gigantescas tuber�as de un colector de las aguas residuales que ya ha sufrido varias roturas.

No muy lejos, en Matalasca�as, los numerosos restaurantes repartidos en su kilom�trico paseo mar�timo, que discurren en paralelo con el Atl�ntico, empiezan a subir las persianas. Con una Semana Santa temprana en el horizonte, se ha multiplicado el trabajo. Los jubilados ya piden gambas en los chiringuitos y recogen conchas en la arena, plagada de huellas de la maquinaria que recoge los escombros de los �da�os de pel�cula� que dej� el tren de borrascas con el que arranc� 2026, cifrados en tres millones de euros.

Los cuatro kil�metros urbanizados de Matalasca�as discurren por la playa de Do�ana y su m�sculo hotelero -el mayor de la costa de Huelva- lo convierte en el punto central para las visitas al Parque Nacional. Por eso los operarios del ayuntamiento de Almonte ejecutan un �plan de choque� para hacer desaparecer los restos de hormig�n y que no se note la ausencia de medio metro de arenal que se suma a los 80 metros de playa tragados por el mar en la �ltima d�cada.

Una foto muestra el estado de la Playa de El Portil hace dos d�cadas.

Una foto muestra el estado de la Playa de El Portil hace dos d�cadas.LUIGI B. BORGES

�Esto es un crimen de lesa humanidad. No tiene nombre lo que nos han hecho las administraciones�, sostiene Rosario Mar�n, con una vivienda en la calle Garcilla de El Portil. Sostiene una carpeta plagada de fotos de la playa en el pasado: metros y metros de arena dorada, chiringuitos y sombrilla. Cada una tiene un post it que marca la fecha en la que se tom� la imagen: 1996, 2005… �Van a por los m�s d�biles, los que tenemos los chalets independientes, no a por las urbanizaciones�, protesta. Ella tambi�n ha recibido la carta que le quita la concesi�n.

�Aqu� lo que ha ocurrido es que en abril de 2016, el alcalde de Cartaya (el malogrado Juan Miguel Polo, de Independientes por Cartaya), junto con los de los puertos deportivos, que ahora hay cuatro, solicitaron el dragado de la desembocadura de la r�a de las Piedras. En vez de dragar en el curso natural del r�o, dragaron al final de la flecha del Rompido, conocida como Punta del Gato. Y se cambi� el cauce y la salida natural�, protesta.

Muchos vecinos afectados coinciden en echar la culpa de la erosi�n que amenaza con hacer desaparecer la playa a ese dragado que ten�a como fin crear un canal m�s amplio para la navegaci�n de embarcaciones de recreo. Lo ejecut� la Agencia P�blica Puertos de la Junta de Andaluc�a con autorizaci�n de la Direcci�n General de Costas.

Quien m�s ha investigado al respecto es Pablo Jim�nez. Su casa se asoma peligrosamente al precipicio en la calle del Olivo, con la valla ya derruida por la fuerza del mar. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, ha estudiado a fondo la influencia humana en la zona. �En 2016, Puertos licita un dragado por el tr�mite de urgencia. En esos momentos era una Zona de Especial Protecci�n para las Aves y Lugar de Importancia Comunitaria y no me consta, pese a haberlo buscado y pedido, que se hiciera tr�mite ambiental alguno�, denuncia. Jim�nez muestra el proyecto. Ocho p�ginas y seis planos donde no se contempla ning�n estudio sobre la erosi�n que el dragado �produjo inmediatamente�, ni medidas para controlarla.

�Hoy el la playa no est� en su estado natural, alteraron su comportamiento. Una ola normal, al acercarse a la costa, empieza a notar el fondo y libera energ�a por fricci�n o por rotura prematura si hay barras de arena. Con el dragado, eliminaron ese freno. La ola viaja por un carril de alta velocidad donde apenas pierde energ�a por rozamiento con el fondo hasta que llega a esos 50 metros finales. Al recuperar el perfil natural bruscamente, la ola se encuentra con un muro de arena. Esto provoca un asomeramiento (shoaling) s�bito, elevando la altura de la ola de forma dr�stica justo antes de romper. El impacto es mucho m�s agresivo�, explica.

El mar ha dejado a la vista las tuber�as del colector de residuos en la playa Casa de Bonares de Mazag�n.

El mar ha dejado a la vista las tuber�as del colector de residuos en la playa Casa de Bonares de Mazag�n.Luigi B. Borges

El canal del dragado tambi�n act�a como una v�a de escape para las corrientes de retorno, por lo que en El Portil no s�lo llegan las olas con m�s fuerza, sino que el agua que entra busca salir por el mismo canal, succionando sedimento de la playa hacia afuera y arruinando su perfil natural. Para el ingeniero, de las opciones que ten�an �tras la negligencia� han optado �por la que da menos trabajo, rescatar las concesiones, aunque vaya a suponer a�os de peleas judiciales� y sin considerar que, cuando acaben los juicios, las casas podr�an estar protegidas por la Punta del Gato. Su teor�a es que conforme avance, se modificar� la playa hasta convertirse en una fluvial �totalmente protegida�.

Sobre el dragado hubo denuncias administrativas y penales, pero ninguna prosper�. �Desde el punto de vista jur�dico, no es relevante para impugnar los rescates de las concesiones ya que quien sea el culpable de la situaci�n de la playa no es un argumento para declarar ilegal el rescate que ha iniciado Costas�, indica Francisco Mart�nez, abogado de varios afectados de El Portil. �Lo ser�, en su caso, para exigir indemnizaciones de da�os y perjuicios, pero no para parar los procedimientos de rescate, que son la prioridad�.

En las resoluciones que declaran la utilidad p�blica del rescate de las concesiones �no se incluye una motivaci�n concreta� para justificar su necesidad o la incompatibilidad con el inter�s p�blico. �Tampoco se presenta un proyecto concreto para la playa sino que el ministerio se limita a invocar finalidades gen�ricas: protecci�n del litoral, cambio clim�tico… No se explica en qu� beneficia el rescate o qu� har� con las viviendas luego. �Derribarlas? �Darles otro uso?�.

A juicio del abogado, �se est� ofreciendo una soluci�n basada en la expropiaci�n de derechos a un problema que es material. La degradaci�n del litoral se debe, en gran parte, a actuaciones y omisiones de la propia Administraci�n�. Mart�nez considera que �no tiene sentido imponer una segunda expropiaci�n� a quienes �ya perdieron su derecho de propiedad como consecuencia de un deslinde aprobado con graves irregularidades�.

En la playa de El Portil hab�a casas y apartamentos de propiedad privada en primera l�nea de playa antes de la aprobaci�n Ley de Costas de 1988, la primera que regulaba todo lo relativo al dominio p�blico mar�timo-terrestre conforme la Constituci�n de 1978. La Direcci�n General de la Costa y del Mar aprob� un deslinde en la zona mediante Orden Ministerial de 28 de junio de 1994. Pero, a su entender, fue aprobado �con graves irregularidades de procedimiento y de forma totalmente ilegal�.

Vivienda habitual de muchas familias

�Nunca fue publicado en el BOE ni fue notificado a los afectados. Los propietarios recibieron varios a�os despu�s (2003, 2010 � 2016) la notificaci�n que les comunicaba que sus propiedades pasaban a integrar el dominio p�blico y ellos obten�an, como compensaci�n, una concesi�n por 30 a�os, prorrogable por otros 30. Las mismas que ahora se est�n rescatando. Los afectados perder�an sus concesiones sin explicaciones. Y en muchos casos hablamos de la vivienda habitual de muchas familias�, destaca.

En Mazag�n la preocupaci�n se centra en la desaparici�n de la playa. Entre ca�as y pijotas, en la Taberna Nino y en El Choco la cat�strofe natural ha suplantado como principal tema de debate a la habitual batalla por conseguir la segregaci�n de los municipios de Palos de la Frontera y Moguer a los que territorial y administrativamente pertenece.

Kristin, Leonardo, Marta… los paisanos se conocen el nombre del acelerado ciclo de borrasca que los expertos achacan al cambio clim�tico, sobre todo los que viven en las Casas de Bonares. �Las intensas lluvias, el viento y las grandes mareas han generado problemas estructurales. Y m�s all� de los fen�menos meteorol�gicos existen responsabilidades que no pueden seguir eludi�ndose. No se trata solo de responder al da�o que ya est� hecho, sino de anticiparse y mitigar el impacto�, explican desde la Asociaci�n de Vecinos de Mazag�n (Avame). Consideran que viven �en el abandono� y ponen como ejemplo la ausencia de la alcaldesa de Palos de la Frontera, Milagros Romero (PP) y Gustavo Cu�llar (PSOE), alcalde de Moguer, en las manifestaciones para proteger las playas. Avame destaca que existe un proyecto de regeneraci�n de la playa de 2013 que �fue descartado� y recalcan que en cada temporal el colector se rompe y vierte aguas fecales al mar. La tuber�a se encuentra en el t�rmino municipal de Palos de la Frontera, pero su gesti�n depende del Ayuntamiento de Moguer.

En Matalasca�as se piensa en el futuro a corto plazo: Semana Santa y verano. Nadie, ni en los negocios ni en el Ayuntamiento de Almonte, quiere entrar ahora en el debate abierto por secretario de Estado de Medio Ambiente, el socialista Hugo Mor�n. Para proteger la costa y garantizar la sostenibilidad ambiental, Mor�n ha planteado el retranqueo del litoral. En sus propias palabras, �mover el paseo mar�timo 100 metros tierra adentro y eliminar m�s de 300 edificaciones�.

Al cuantioso gasto que supondr�a la expropiaci�n comercios y viviendas se le suma el rechazo social generalizado y un intrincado conflicto de competencias estatales, auton�micas y municipales. �Es una locura plantear expropiaciones y demoliciones masivas mientras el agua entra en los patios de los vecinos, no tiene ning�n sentido�, sostiene el alcalde, Francisco Bella, tambi�n del PSOE, que atribuye el problema de la erosi�n al espig�n Juan Carlos I. Inaugurado en 1981, se le acusa de �alterar las corrientes y frenar el aporte natural de arena�. En Mazag�n tambi�n le atribuyen mucha culpa.

Mientras, Marie Noelle, que ya sufri� expropiaciones familiares en Marruecos, recuerda la ilusi�n con la que sus padres decidieron no volver a Francia y asentarse en Huelva. Le compraron la casa de El Portil al torero Antonio Borrero Morano, ‘Chamaco’, quien iniciara la dinast�a que rivaliz� en los ruedos con El Litri. �Quedaron tan contentos que luego compraron la parcela de al lado. Ah� no construimos nada, pero de ella no nos han retirado la concesi�n�, dice sarc�stica.

�Esta es una zona muy olvidada, no tenemos ni cajero. Cuando viene mi vecino, juez en Nueva Jersey, alucina con todo. Pero no desisto. En la poca arena que me queda de lo que antes era una duna, sembrar� u�a de le�n. Ya me la quitaron en 2018 por no ser una planta aut�ctona, pero es la que mejor agarra�, reflexiona Marie Noelle.

“MANEJOS TURBIOS” Y AGUAS FECALES

“La problem�tica de aqu� es siempre la misma. La administraci�n no trabaja para los ciudadanos, sino para sus manejos turbios”. As� resume Jos� Luis Velasco, residente en El Portil, lo que sucede en su tierra. “Ten�amos una playa de 200 metros y mira ahora. Nadie se ha molestado en poner unos espigones, ha habido una dejaci�n absoluta. S�lo han dejado pasar el tiempo pese a ser una zona vulnerable”, lamenta su vecina, Pilar Vizca�no. En Mazag�n, el mar ha dejado a la vista un colector que ya ha vertido aguas fecales. “Es puro abandono”, se resignan los afectados.


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