Campeón de España de jiu-jitsu brasileño en 2024 y quinto clasificado en el Campeonato del Mundo celebrado en Grecia, Oinatz Irusta se ha consolidado … como uno de los nombres propios de esta disciplina. Lejos de conformarse con los resultados, el joven debarra entiende cada logro como una consecuencia natural del trabajo diario y de una forma de entender el deporte basado en la disciplina, la constancia y el aprendizaje continuo.
– ¿Cómo se inició en las artes marciales? ¿Qué fue lo que le atrajo en particular?
– Mi primer contacto con las artes marciales llegó a través de mi abuelo, que practicaba boxeo. Desde pequeño me habló de este deporte y eso despertó en mí la curiosidad por los deportes de combate. Con el paso del tiempo fui conociendo distintas disciplinas, hasta que un amigo me enseñó qué era el jiu-jitsu brasileño. Poco a poco fui descubriendo que no se trataba solo de fuerza, sino también de técnica, estrategia y control, algo que me enganchó desde el principio.
– El año pasado se coronó campeón de España y recientemente obtuvo un quinto puesto en el Campeonato del Mundo en Grecia. ¿Cómo vivió esas competiciones y qué significan para usted esos logros?
– Ambas competiciones fueron experiencias muy intensas a nivel emocional. Viví muchas sensaciones a la vez: nervios, presión y momentos de agobio antes de salir a competir. Sin embargo, también sentí mucha satisfacción al ver que todo el esfuerzo realizado durante tantos años daba sus frutos. Para mí, cada logro tiene un valor muy especial, porque detrás hay muchas horas de entrenamiento, sacrificio y renuncias que me demuestran que el trabajo constante merece la pena.
– ¿Qué es lo más difícil de compaginar en su vida como estudiante y deportista?
– Sinceramente, no me resulta especialmente difícil compaginar los entrenamientos con los estudios. Actualmente estoy cursando una formación profesional en soldadura, y tengo una rutina bastante clara. Por la mañana acudo a la escuela y, después de comer, me organizo para ir al gimnasio y posteriormente entrenar jiu-jitsu brasileño. La clave está en la organización y en tener claras las prioridades, algo que el propio deporte me ha enseñado con el paso del tiempo.
Futuro
«Seguir entrenando con disciplina y confiar en mí mismo es la clave para seguir avanzando»
– ¿Cómo describiría este deporte a alguien que no esté familiarizado?
– Describiría el jiu-jitsu brasileño como una disciplina muy completa, en la que la técnica y la inteligencia tienen un papel fundamental. Para mí es un deporte muy especial porque te cambia la vida al cien por cien, siempre para mejor. No solo te ayuda a mejorar físicamente, sino también mentalmente, ya que te enseña a gestionar la presión, el esfuerzo y la constancia. Además, transmite valores muy positivos que se aplican fuera del tatami.
– Tras su participación en el Campeonato del Mundo, ¿qué aprendió de la experiencia y qué cambiaría para futuras competiciones?
– El Mundial de Grecia fue una experiencia muy enriquecedora. Aprendí, sobre todo, a confiar más en mí mismo y a controlar mejor los nervios en situaciones de máxima presión. De cara a futuras competiciones, tengo claro que seguiré escuchando a mis entrenadores, ya que son quienes buscan siempre lo mejor para mí. También continuaré entrenando con más ganas y motivación, intentando mejorar cada día.
– ¿Qué consejo le daría a otros jóvenes que están comenzando en el jiu-jitsu o en otros deportes de lucha?
– Les diría que las artes marciales son deportes muy bonitos y llenos de valores. El jiu-jitsu es una disciplina para todo el mundo, independientemente del nivel o la edad, y es fundamental practicar cualquier deporte con motivación, constancia y disciplina.
– Para terminar, ¿cuáles son sus metas a corto y largo plazo dentro del jiu-jitsu brasileño?
– A corto plazo estoy centrado en el Campeonato de Euskadi, con el objetivo de clasificarme para el Campeonato de España y poder volver a proclamarme campeón. A largo plazo, siempre con los pies en la tierra, uno de mis grandes sueños es competir en el ADCC, uno de los torneos más prestigiosos del mundo. Ahora toca seguir entrenando y mejorar día tras día.




