Younnes Assehli ha sido uno de los grandes protagonistas de la Media Maratón de Vitoria al lograr la segunda posición en una prueba que conoce … bien. El atleta participa por cuarto año consecutivo y ha culminado su progresión tras un largo proceso de superación personal. Hace cuatro años, decidió dejar la competición tras atravesar una depresión que afectó de lleno a su rendimiento y a su salud. Aquella etapa le llevó a pasar de pesar 55 kilos a alcanzar los 83, pero logró llevar a cabo un nuevo cambio físico muy complicado y trabajado que ya empieza a dar sus frutos.
El año pasado ya había dado un paso importante en la Media Maratón en Vitoria, donde finalizó séptimo con un tiempo de 1:11:04. Sin embargo, Assehli explica que todavía no estaba preparado del todo. «Cogí mucho peso y me costó mucho volver a coger ritmo», señala. Aun así, la constancia ha sido recompensada y en esta edición ha conseguido recortar cerca de tres minutos, confirmando una notable mejoría. «El año pasado me apresuré y quise volver a competir rápido, porque la mente dice una cosa y el cuerpo otra, pero al final cuando no se puede, no se puede», admite con sinceridad.
Este 2025 ha sido diferente. Desde enero, Assehli entrena seis días por semana, aumentando progresivamente la intensidad y cuidando cada detalle. «Este año he vuelto a coger forma y me siento fenomenal», afirma. El atleta destaca además el recorrido de la prueba y el papel grupal durante la carrera. «Es una muy buena carrera para correr rápido y si tienes un grupo, mejor todavía». Ahora que se ha acercado a la victoria, aunque mantiene los pies en el suelo, no esconde su ambición. «Ganar me parecen palabras mayores, pero ojalá».
El subcampeón asegura que la clave ha estado en poner el foco plenamente en este objetivo. «Me he centrado para esta carrera durante un mes y medio, cuidando detalles en todos los sentidos y la verdad que estoy muy contento», concluye.




