El Celta no existe

0
22

Las conclusiones y verdades absolutas en el fútbol tienen una caducidad tan corta como las promesas de un político en campaña electoral. Cuatro días después de conseguir que Alexis García, un chaval nacido en Parets del Vallés y que llegó a ganarse unos euros en ese engendro de la Kings League de Ibai y sus colegas, pareciese el hijo catalán de Cafú el Celta se presentó en el Santiago Bernabéu para organizar una pira funeraria en la que a estas horas Florentino estará decidiendo si quema a Xabi Alonso solo o en compañía de otros. Hay pocas formas más deliciosas de alejar las lógicas dudas que dejó en el ambiente la serie de partidos Ludogorets-Espanyol-Sant Andreu. Una cosa no quita la otra; la victoria de ayer no borra esa semana claramente mejorable, aunque es evidente que la compensa. Claudio, para escarnio de Xabi Alonso, gobernó el partido desde la banda y el asombroso Borja Iglesias (otro día que Morata llora desconsolado en Como por ese Mundial que se le escapa) lo hizo desde el campo para sepultar al Real Madrid en su impotencia y empujarlo a un ataque de frustración sin precedentes que convirtió el final del partido en algo parecido a una crónica de sucesos.

source