Más de 30 funcionarias y funcionarios de municipios costeros de Yucatán y Quintana Roo participaron en un taller en Tizimín para intercambiar experiencias sobre gestión del agua y saneamiento, diseñando una hoja de ruta que dará origen a una Mesa de coordinación intermunicipal en la materia.
El taller se realizó en el marco del proyecto “Raíces: manglares para las comunidades y el clima”, impulsado por WWF México y el PNUD. Yamili Salazar, directora de GIPS BACAB A.C., destacó la vulnerabilidad del acuífero kárstico de la Península de Yucatán, la calidad del agua en zonas costeras y las atribuciones municipales en la legislación vigente. Además, presentó alternativas de tratamiento en el punto de consumo, biofiltros de aguas grises y protocolos de monitoreo comunitario de cenotes, enfatizando la necesidad de soluciones adaptadas a cada municipio.
Durante la jornada, Roxan Valera, del PNUD, lideró dinámicas para alinear a los participantes con los ejes de conservación de manglares, prevención de riesgos hidrometeorológicos, pesca sostenible y turismo responsable. Cada grupo identificó oportunidades de integración del agua y saneamiento, proponiendo recomendaciones, metas y plazos para fortalecer la acción regional.
Entre los logros destaca la creación de la hoja de ruta para la Mesa de coordinación intermunicipal, el compromiso de actualizar reglamentos locales, incorporar protocolos de monitoreo comunitario y explorar modelos de potabilización adaptados a cada territorio. Jaime Villarreal, de WWF México, señaló que este enfoque intermunicipal fortalece la resiliencia de las comunidades costeras frente a amenazas hidrometeorológicas.
Las autoridades de los cinco municipios costeros —Río Lagartos, San Felipe, Dzilam de Bravo, Tizimín y Lázaro Cárdenas— atenderán la convocatoria oficial para sumarse a este proceso colaborativo. La próxima sesión, “Gestión integral de residuos en municipios costeros”, se llevará a cabo el 18 de septiembre, enfocándose en manejo de residuos sólidos y coordinación con autoridades estatales y federales.
El taller demuestra que la colaboración intermunicipal es clave para enfrentar los retos del cambio climático, asegurando el bienestar de las comunidades costeras y la conservación de los ecosistemas de la Península de Yucatán.




