Marea roja en Yucatán: duración variable y sin certeza de llegada a Sisal y Celestún

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La duración de una marea roja en Yucatán es impredecible, pues en el pasado se han registrado eventos que van desde dos semanas hasta más de cinco meses, explicó el doctor en Ciencias Jorge Herrera Silveira, responsable del Laboratorio de Producción Primaria del Cinvestav-Mérida. Como referencia, la marea roja de 2022 duró alrededor de dos semanas, mientras que la de 2011 se extendió de junio a noviembre.

Desde julio, el Cinvestav ha documentado la presencia de Florecimientos Algales Nocivos (FAN) mediante cuatro muestreos realizados en diferentes puntos de la costa, desde Telchac y Dzilam de Bravo hasta la franja paralela a Chicxulub-Chuburná. Imágenes satelitales recientes confirman la presencia del fenómeno entre los puertos de Chelem y Chuburná.

Por su parte, la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) emitió cuatro reportes desde el 10 de julio. Tras descartar su presencia en varias ocasiones, el 12 de agosto declaró formalmente un evento de marea roja entre Progreso y Celestún. A diferencia del Cinvestav, la SSY no ha publicado mapas ni imágenes y solo en dos comunicados identificó las especies de microalgas presentes.

Sobre la posibilidad de que la marea roja alcance Sisal y Celestún, Herrera Silveira advierte que sería especular sin datos de muestreo en esas zonas, los cuales no están programados por falta de recursos. Incluso, algunos análisis recientes se realizaron con fondos personales del equipo.

El investigador señala que, en 24 años de monitoreo, nunca se ha registrado marea roja en Celestún ni en Sisal, y que los muestreos del Cinvestav han llegado como máximo hasta Chuburná. Actualmente, esperan información de colegas en la UNAM y pescadores locales para identificar cualquier cambio en las aguas, que por ahora mantienen un aspecto normal en ambas localidades.