El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha defendido este martes que la Unión Europea (UE) «debe perseguir una política exterior multidimensional» y que «nos … interesa asegurar que el mundo sigue basándose en reglas y en la cooperación». El discurso del político portugués ante la Conferencia de Embajadores de la UE, choca con el pronunciado el lunes por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el que aseguró que Europa «no puede ser guardián de un orden mundial que ya no existe».
Costa ha afirmado que «debemos evitar más fragmentación en el mundo» y ha defendido el apoyo a Ucrania para lograr una paz justa y duradera. «Es esencial para la seguridad y la prosperidad europea», ha destacado. En cuanto a la situación en Oriente Próximo, el discurso de Costa también ha sido muy diferente al de Von der Leyen -que pidió «no derramar ni una lágrima por el régimen iraní» y aseguró que el debate sobre el inicio del conflicto era estéril-.
Costa, en cambio, ha lanzado un mensaje más pragmático: ha mostrado su apoyo al pueblo iraní y ha respaldado los derechos humanos y las libertades, «pero la libertad y los derechos humanos no se pueden lograr con bombas, solo a través de la ley internacional».
El portugués ha llamado a la desescalada, ya que la situación actual amenaza Oriente Próximo, Europa y el resto del mundo. «Las consecuencias son severas, incluidas en la esfera económica con el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Por ahora solo hay un ganador en esta guerra: Rusia», ha asegurado, ya que Moscú se beneficia de la escalada de los precios de la energía. «También reduce la atención al frente de batalla en Ucrania, a medida que el conflicto en Oriente Próximo se sitúa en el centro», ha concluido.




