La llegada de Virtual Boy a Nintendo Switch Online es un nuevo recordatorio de que Nintendo, casi siempre, va un paso por delante

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Bautizado como el gran fracaso de Nintendo en 1995, y culpable de la precipitada salida de su gurú Gunpei Yokoi (el creador de las Game & Watch o Game Boy), Virtual Boy no dejó indiferente a nadie durante su brevísima vida, que apenas llegó a un año. Muchos la criticaron sus intensos gráficos monocromos en color rojo, por los mareos que provocaba, por no ser portátil… pero, le pese a quien le pese, fue una consola adelantada a su tiempo.

La buena noticia es que Virtual Boy ya está disponible en Nintendo Switch Online, y si tienes una suscripción activa y una Nintendo Switch (el modelo normal o Nintendo Switch OLED) o una Nintendo Switch 2, puedes acceder a una de las mayores rarezas de Nintendo. 

Virtual Boy no llegó a lanzarse en Europa y solo tuvo un total de 22 juegos comerciales, de los cuales 8 fueron exclusivos de Japón y tres nunca salieron de Estados Unidos. Por eso, muchos tuvimos que acudir al mercado de segunda mano para conseguir una, y hoy día, puede costar entre 350 euros y 900, según el estado de conservación. Por eso, su llegada a Nintendo Switch Online es una gran noticia para los amantes del retro que no han podido disfrutarla hasta ahora.

Además, para su debut en Nintendo Switch Online, Virtual Boy Classics llega con un total de 7 juegos, es decir, casi un tercio del catálogo, algo que tampoco está nada mal para empezar… y eso sabiendo que habrá más actualizaciones en el futuro.

De muchas de estas cosas ya hablamos en nuestras primeras impresiones de Virtual Boy Classics de hace unas semanas, pero ahora ha llegado el momento de dar nuestro veredicto final. ¿Merece la pena Virtual Boy Classics y su accesorio? Vamos a verlo.

Para poder jugar con Virtual Boy Classics necesitas sí o sí un accesorio

Vamos a empezar por lo obvio, aunque creo que es un mensaje que no se ha reforzado demasiado: aparte de estar suscrito a Nintendo Switch Online + Paquete de Expansión, para poder jugar a Virtual Boy Classics de lanzamiento necesitas sí o sí un accesorio, porque si no, lo que vas a ver en la pantalla de tu consola es una imagen “pequeñita” y duplicada. Es algo IMPRESCINDIBLE para poder replicar la experiencia original.

La buena noticia es que, a la hora de elegir este accesorio de Virtual Boy Classics, tienes tres opciones: utilizar el visor de realidad virtual de Nintendo Labo (si lo tienes por casa, eso que te ahorras) o comprar uno de los dos nuevos accesorios, un visor de cartón que es más económico (19,99 euros en España) o una réplica de la consola de 1995 que cuesta 79,99 euros y recrea su diseño a la perfección y ofrece una experiencia más fiel a la original (con una importante mejora, una gran ausencia y algunos aspectos mejorables, de los que luego hablaré). 

Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online

Prueba de la fidelidad con la consola original es que el soporte metálico incluido (las “patas” con forma de “V”) es idéntico al original, y de hecho es compatible con la consola 1995. Eso sí, en el interior de este nuevo visor no vas a encontrar nada de tecnología: es una carcasa hueca en la que vas a insertar tu consola, y vas a ver la imagen a través de las lentes que incluye. 

Lo mejor de todo es que da igual que tengas una Switch o una Switch 2, ya que vas a poder adaptar la ranura donde va la consola para que funcione de lujo con ambas, aunque el proceso para adaptarla requiere desatornillar una pieza y sustituirla por otra incluida en la caja, por lo que usarla con una u otra consola no es un “aquí te pillo, aquí te mato”. Por defecto, según lo sacas de la caja, el visor está preparado para alojar una Nintendo Switch 2.

Volviendo al diseño, como poseedor de una Virtual Boy americana de 1995, me ha sorprendido para bien los acabados y las sensaciones. El diseño es casi, casi idéntico, como los materiales, el tacto, los acabados o el mecanismo-pinza para sacar el visor del soporte o la forma de regular su inclinación, que son clavados a los de la original.

Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online

También me gustan otros detalles que, de primeras, pueden pasar algo inadvertidos, como las protecciones de goma para que la pantalla de la consola no se arañe al meterla o sacarla del accesorio o la ligera protección de la parte inferior de la ranura, donde descansa la consola.

Con el accesorio montado, lo cierto es que parece que tienes delante la consola original, si bien hay también unas cuantas diferencias. La más notable es la ausencia del mando oficial de Virtual Boy, otra rareza que se caracterizaba por tener dos crucetas, cuatro botones y unas generosas  empuñaduras, además de alimentar la consola.

Supongo que para no encarecer más el accesorio, Nintendo ha optado por eliminarlo de la ecuación, y si bien se echa en falta, la buena noticia es que puedes usar cualquier mando de Switch y Switch 2 que tengas en casa, ya sean los Joy-Con de tu consola o un mando Pro. 

Luego están las diferencias del propio visor. Más allá del sistema de apertura y cierre con bisagra para poder insertar la consola, lo cierto es que no vas a encontrar ningún botón o conector del original. O si están, como es el caso de los botones superiores (que en la Virtual Boy original eran para ajustar la distancia entre pupilas y la nitidez), aquí son meros adornos que ni se mueven.

Y aunque hay una pequeña hendidura donde estaba el lector de cartuchos en la consola original, aquí no vas a encontrar nada ni parecido, ni funcional. Aunque puestos a soñar, hubiera sido de auténtica locura poder usar los cartuchos originales de la consola.

No obstante, soy plenamente consciente de que eso hubiera elevado el precio aún más, aparte de hacer más complejo técnicamente el accesorio. Pero hubiera sido espectacular, al menos para los que tenemos la consola…

Y esto me lleva a una de las pocas quejas que tengo: con el accesorio más premium no vas a poder ni usar cascos con cable, ni controlar el volumen (no hay botones dedicados, aunque es posible ajustarlo desde el propio interfaz de la consola, presionando el botón Home). La solución es usar cascos inalámbricos bluetooth, que funcionan de lujo.

En líneas generales, este nuevo accesorio está bien construido y mola mucho, si bien es cierto que los 79,99 euros que cuesta el visor de Virtual Boy puede resultar caro para algunos bolsillos (sin olvidar que, además, hay que sumar la suscripción a Nintendo Switch Online + Paquete de Expansión para poder acceder a los juegos). 

Pero si te lo puedes permitir, es la opción para tener la experiencia más fiel a lo que supuso tener una Virtual Boy hace 30 años; si no, siempre puedes tirar con los otros dos métodos más económicos.

La experiencia de Virtual Boy en Nintendo Switch 2

Si por la parte del hardware la experiencia de recrear una Virtual Boy cumple, ¿cómo es la parte del software? Pues lo cierto es que también cumple con solvencia, y en algún aspecto incluso supera a la consola original, sin olvidar que también se han añadido características y opciones disponibles en las otras consolas de Nintendo Switch Online.

No obstante, para que nadie se llame a engaño sobre lo que puede esperar con Virtual Boy Classics, en especial quien nunca ha probado la original, no está de más recordar que la consola fallida de Nintendo no fue en realidad la precursora de la realidad virtual, sino la precursora de los gráficos 3D estereoscópicos, algo que luego haría de maravilla Nintendo 3DS sin necesidad de un visor.

En la realidad virtual hacen falta más variables, como la sensación de presencia o el tracking de la cabeza, que aquí brillan por su ausencia. Es decir, no vas a encontrar una inmersión como con PS VR2 o Meta Quest, pero sí unos gráficos 2D con distintos planos, una gran sensación de profundidad y algunos trucos bastante vistosos, más si tenemos en cuenta que la Virtual Boy original de 1995 era una consola de 32 bits, y los gráficos recordaban a los juegos de Game Boy.

Y que conste que no le estoy quitando méritos: sin dispositivos como Virtual Boy, quizá la realidad virtual tal y como la conocemos, y sus visores, nunca hubiera llegado a existir. O hubiera tardado más en llegar. Así que para mí tiene un gran valor, y ahora Nintendo facilita que muchos más jugadores puedan asomarse a una de sus mayores rarezas.

Aclarado este punto, al iniciar Virtual Boy Classics, la propia aplicación nos recordará que no está recomendada para menores de 7 años, y nos dará una serie de pautas para que la experiencia sea óptima. La primera es calibrar la distancia entre pupilas, para que el efecto 3D sea óptimo. Es algo que aquí se realiza desde el propio software, con el mando (presionando L3, el botón del stick), y para ello solo vas a necesitar que la consola esté dentro del visor.

El menú y el interfaz es idéntico al de las demás consolas retro disponibles en NSO, y también se han añadido opciones como rebobinar, guardar partidas, reconfigurar los botones para que todo esté a tu gusto o incluso ordenar los juegos (según cuántos apiles por fila, la carátula es más grande o más pequeña).

Una vez dentro de los juegos, que siguen manteniendo su característico color rojo y negro, también podemos ajustar el tamaño de la pantalla virtual, para que la imagen ocupe más o menos espacio. El máximo es x1.3, y lo cierto es que al ampliarla tanto, puede que dejes de ver algunos elementos del interfaz. Con x1.0 se ve bastante bien.

Durante mis pruebas, he jugado a Virtual Boy principalmente con una Nintendo Switch 2, y debo decir que la ejecución es perfecta, sin petardeos o caídas de frames por tener que generar dos imágenes para crear el efecto 3D. Y, como adelantaba, hay un aspecto que hace que la emulación de estos clásicos sea mejor: la pantalla de Switch 2.

Junto a las lentes del visor, la pantalla de Switch 2 (o Switch OLED, que lo he probado con las dos consolas) consigue que la nitidez de los gráficos sea muy superior a la de la consola original, y además, eliminando el efecto ghosting o estela, que era bastante apreciable en la tecnología de 1995. Es decir, visualmente, mejora la experiencia. 

Y esto es apreciable en los 7 juegos con los que ha debutado Virtual Boy en Nintendo Switch Online + Paquete de Expansión, que para quien no lo recuerde, son:

  •  Wario Land 3-D
  •  Red Alarm
  •  TETRIS
  • Teleroboxer
  • Galactic Pinball 
  • Golf 
  • The Mansion of Innsmouth

He podido probar los siete y, aunque no todos son igual de buenos, Nintendo ha sabido nivelar muy bien los juegos incluidos para que, por ejemplo, no coincida uno de los mejores juegos del catálogo, Mario Tennis, con el recientemente lanzado Mario Tennis Fever, aunque está confirmado que llegará en futuras actualizaciones.

Probablemente cada uno tendrá su favorito, pero debo reconocer que para mi gusto, de esta primera hornada, los mejores para venderte las peculiaridades del sistema son Wario Land 3-D y Red Alarm. El primero es un plataformas 2D que no necesita presentación, y que aquí juega con el efecto de profundidad para saltar entre un primer plano y el fondo, trampas que avanzan hacia nosotros y otros trucos que siguen sorprendiendo, más de 30 años después de su lanzamiento.

Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics - Nintendo Switch Online
Virtual Boy Classics – Nintendo Switch Online

Por su parte, Red Alarm es un juego de naves con gráficos vectoriales, que juega muy bien el espacio y las sensación 3D, mientras abatimos naves con movimiento en 360º. ¿Y qué decir de Tetris? Pues que aquí contamos con tres modos (incluido uno tipo puzle) en el que debemos encajar las piezas en las tres dimensiones, y en lugar de crear lineas 2D, podemos formar bases cuadradas y un “cubo” (un poco mareante que la cámara se mueva, aunque puedes bloquearla en un encuadre concreto).

Teleroboxer parece un poco el padre perdido de Arms, un juego de boxeo al estilo de Punch Out que nos enfrenta a criaturas de todo tipo, y que nos permite ejecutar una variedad de golpes y protegernos. No es de los más divertidos, pero ver como lanzamos los golpes y los del rival vienen hacia ti sigue siendo un truco bastante llamativo.

El golf no está entre mis deportes favoritos, y quizá el interfaz de Golf hace que sea todavía un poco más lento (opción del menú para ajustar la distancia, opción del menú para elegir palo, opción del menú para la posición…), pero sus gráficos 3D estereoscópicos recrean bien la experiencia y transmiten bien la profundidad al ver desplazarse la bola tras cada golpe.

Galactic Pinball es un entretenido juego de pinball que, a pesar de contar con unas tablas bastante sencillotas, tiene “su puntito”, al poner en pantalla algunas escenas interactivas (como un ovni que desaparece o una cabeza Alien que ocupa el centro de la mesa) y que casi parecen más propias de los eventos de los pinball con pantalla electrónica.  

Por último está uno de los juegos más peculiares, The Mansion of Innsmouth, una suerte de dungeon crawler de terror que fue exclusivo de Japón (aunque está en inglés), en el que vas a morir más que en un Dark Souls: monstruos que nos fulminan con dos toques, munición limitadísima… y un desarrollo pasillero y clasicorro que tiene su aquel.

A los juegos disponibles hay que sumar los que están confirmados y que llegarán de manera escalonada durante los próximos meses, como son:

  • Mario Clash
  • Mario’s Tennis
  • Jack Bros.
  • Space Invaders Virtual Collection
  • Virtual Bowling
  • Vertical Force
  • V-Tetris
  • Zero Racers (inédito)
  • D-Hopper (inédito)

De los restantes juegos hasta sumar 22, es probable que no los veamos nunca por problemas de licencias, como es el caso de SD Gundam Dimension War o  Waterworld, por lo que podemos olvidarnos de soñar con tener todo su catálogo disponible, lo cuál es una pena. 

Pero a cambio obtenemos dos rarezas muy especiales, dos juegos inéditos, que pese a estar casi terminados, Nintendo nunca llegó a publicar. Es algo que ya hizo con Super Nintendo Mini, y que aquí repetirá con Zero Racers, una suerte de F-Zero en 3D y D-Hopper, una aventura de acción desarrollada por Intelligent Systems. Todavía es pronto para ver si merecen la pena, pero interesante es un rato.

También están confirmadas futuras actualizaciones que nos permitirán cambiar el color de los gráficos para que se parezcan más a los de la Game Boy original o tengan otras tonalidades, por si el rojo te satura o te acaba produciendo dolor de cabeza tras largas sesiones de juego, como le pasa a algunas personas (no es mi caso, la verdad). 

Además, como el visor cuanta con la posibilidad de retirar el panel con las lentes rojas, no habrá problema para disfrutar también de estos otros colores, sin que el rojo esté presente.

Eso último lo he probado con los otros juegos de Nintendo que se actualizaron para incorporar modo VR para Labo VR, como son Super Mario Odyssey (que por defecto tiene el control de cámara asociado al giroscopio, aunque se puede cambiar) y The Legend of Zelda Breath of the Wild Switch 2 Edition. Ambos son perfectamente jugables con el visor de Virtual Boy y, la verdad, se ven mejor que con el visor de Labo.

Habrá que ver si Nintendo termina añadiendo vía actualización un hipotético modo 2D, aunque sería quitarle la gracia al sistema, en mi opinión…

La opinión de Hobby Consolas de Virtual Boy en Nintendo Switch Online + Paquete de Expansión

Por su rareza, por su visión adelantada a su tiempo y por lo efímero de su existencia, Virtual Boy es uno de esos “santos griales” que los coleccionistas de videojuegos ansiamos tener y que hay que probar al menos una vez en la vida. Con este lanzamiento, Nintendo hace más fácil acceder a esta minoritaria consola, y potencialmente cualquier usuario de Nintendo Switch y Switch 2 ya puede probarla.

Puede que Nintendo haya optado por el camino “más difícil”, pero era el necesario: pese a las críticas, no tenía sentido lanzar Virtual Boy Classics con un modo 2D que le haga perder su esencia, y la verdadera razón de su existencia, el efecto 3D. Y quien opine lo contrario o no la ha probado, o no sabe de qué habla, porque la gracia de Virtual Boy está ahí, aunque para disfrutarla en Switch implique disponer de un accesorio. El más barato son 19,99 euros, que tampoco es un disparate.

Sí me parece algo caro los 79,99 euros que cuesta el accesorio más premium, pero tras haberlos soltado de mi bolsillo y haber trasteado con este nuevo visor, no me arrepiento de la compra… es el complemento perfecto para replicar la experiencia original, a falta del mando, si es lo que buscas.

También he echado en falta opciones para poder sacar la imagen a un televisor o una capturadora para poder enseñar mejor los juegos (o para que otros lo puedan ver en una reunión), Es algo que sí ofrecen los visores de realidad virtual más actuales que he comentado antes. Pero quizá sea más una pijotada mía que una carencia real del visor.

Así pues, seas un curioso que nunca la ha probado, o un coleccionista que ya la tiene, mi opinión sobre Virtual Boy Classics es bastante clara: como usuario convencido que lleva disfrutando de ella muchos años, creo que es un refuerzo más que interesante para el catálogo de NSO. No es ni la consola más exitosa, ni la más recordada, pero sí una de las más únicas de la historia de Nintendo, y que, pese a su fracaso en 1995, vino a reforzar la idea de que Nintendo siempre va un paso por delante, aunque sean propuestas que no siempre dan en el clavo.

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