Análisis de God of War Sons of Sparta, una precuela metroidvania con la que Kratos no alcanza la gloria espartana

0
26

God of War regresa a Grecia. El anuncio de God of War Trilogy Remake llegó acompañado de otro título, God of War Sons of Sparta, una precuela en forma de metroidvania que nos lleva a conocer la preadolescencia de Kratos y su hermano Deimos.

El juego de PS5 ha sido una sorpresa shadow drop. No muchos imaginaban que God of War y el género metroidvania podría llegar a vincularse, pero los tejemanejes de las Moiras son insondables. Tras completarlo, aquí te traigo el análisis de God of War Sons of Sparta.

Lo primero que tengo que decir es que si, como un servidor, adoras God of War Ghost of Sparta de PSP, este juego te llamará mucho más la atención, pero no esperes el mejor título de la saga, ya que Sons of Sparta no alcanza la excelente calidad de referentes como God of War II, God of War (2018) o God of War Ragnarok.

El estudio estadounidense Mega Cat Studios (bajo la supervisión de Santa Monica Studios) culmina una precuela humilde que ahonda en los inicios del personaje y que sirve como aperitivo de cara a ese regreso a los orígenes helenos de la franquicia que ya se anticipó en el DLC gratuito Valhalla.

La historia de God of War Sons of Sparta: un día en la polis

Volver a esos dorados prados mediterráneos, con Kratos narrándole un cuento a una Calíope que entona con su flauta una melodía (similar a la de Chains of Olympus), es un buen puñetazo de nostalgia.

Con este inicio, Sons of Sparta trata de introducir esa sensibilidad que vimos en el reboot de 2018 dentro de una saga regida hasta ese momento por la más salvaje violencia. No sé hasta qué punto se cambiarán las cosas en el remake, pero está claro que el Kratos padre sigue siendo importante para el equipo creativo de la saga.

Pero esto no va de hijas, sino de hermanos. Sons of Sparta retrocede mucho más allá de Ghost of Sparta y del primer juego y nos cuenta un día en la vida de un joven Kratos y su hermano marcado Deimos, al que conocimos en el título lanzado en 2010. 

Puede parecer una decisión arriesgada, pero Mega Cat Studios entiende cómo es el Kratos espartano y le otorga una gran personalidad. Kratos es un joven con una proyección brillante dentro de la estructura militarizada de Esparta. Es firme, fuerte, obediente, resolutivo y… curiosamente, fiel a los dioses.

Sin embargo, también es un muchacho preocupado por su hermano pequeño. Sons of Sparta retrata a un Kratos sin traumas, cuya armadura de piedra deja entrever el profundo cariño que tiene hacia Deimos (que debía haberse aprovechado más durante la saga).

También aplaudo como Deimos se dibuja como una contrapartida al protagonista. Es más joven y más soñador, idealista y atrevido. Bromea e intenta cambiar el pensamiento férreo de su hermano. A medida que avanzas en el juego, ambos tienen charlas geniales, en donde hablan de chicas o de lo que significa la compasión y el deber.

Sons of Sparta también ofrece un buen retrato de la fantasiosa Esparta y de toda la cultura y mitología que la rodea. Al ser un relato más cotidiano, alejado de dioses y misiones épicas, conocemos más sobre la sociedad espartana y sus tradiciones, explicando términos como krypteia o agogé o introduciendo figuras históricas como Licurgo.

Sin embargo, la narrativa asociada a un metroidvania plantea escollos que no se sortean bien. La trama de Sons of Sparta se basa en buscar a un joven desaparecido, compañero de ambos hermanos. Y pese a que hay momentos inspiradores, la premisa no logra captar el interés del jugador (especialmente debido al gameplay que rodea). Ir de un lado para otro buscando a un joven que no conocemos no es muy atractivo.

Un enfoque cotidiano está bien, pero con un mundo tan extremadamente rico (dioses y más dioses), creo que se podría haber ofrecido algo más. Una prueba en secreto impuesta por Atenea y Ares antes de raptar a Deimos o profundizar más en Calisto podrían haber sido premisas algo más atractivas.

Salvo por las intervenciones entre Kratos y Deimos y momentos puntuales con la introducción de personajes mitológicos (pocos), la historia de este juego es bastante flojita. Es como si se hubiese intentado replicar esa misión más humilde e intimista que tuvieron Kratos y Atreus en 2018, pero ni el formato, ni la pericia en la escritura, acompañan en esta precuela para alcanzar ese sobresaliente resultado.

El gameplay de God of War Sons of Sparta: metroidvania poco espartano

Sin embargo, la narrativa no es lo que más flojea dentro de Sons of Sparta. Este juego es un metroidvania que no logra despuntar demasiado y que se ve ampliamente superado por muchos otros juegos con los que comparte género.

En un mundo post Hollow Knight Silksong es difícil destacar, pero encontramos juegos que no agachan la cabeza, como Prince of Persia: The Lost Crown, Nine Sols, el reciente MIO o Metroid Dread. Sons of Sparta está varios escalones por debajo en unos cuantos aspectos.

El principal problema está en el combate. Sí, una saga hack and slash que fue uno de los mayores representantes de la acción desde PS2 flojea bastante en este aspecto. Entiendo que la simpleza mecánica sea algo que encaje bien con un metroidvania, pero Sons of Sparta es demasiado monótono en sus primeras cinco-seis horas de juego.

Cierto es que cuando se desbloquean nuevas habilidades y se accede a algunos artefactos, la profundidad aumenta, pero, al final, terminas por recurrir al mismo combo de lanza con unos enemigos (clásicos para los fans de la saga) que presentan un problema importante.

Me refiero a cuando estos se encuentran en un saliente (algo que ocurre constantemente siendo el juego que es). La IA que los controla es muy agresiva y a mínimo que estés cerca les mantiene pegados al borde de una plataforma. Esto hace que muchas veces no puedas subir a pegarte por ellos porque al mínimo contacto te tiran.

Por otra parte, los jefes, pese a que hay un par que destacan positivamente, tampoco ofrecen un desafío muy interesante, con fases iniciales muy sencillas y lentas que pueden hacerse bola a mínimo que mueras un par de veces. Aunque no todo es “malo”: hay un combate que es puro GoW llevado al metroidvania con muchísimo tino.

El diseño de escenarios también se queda en lo básico. No digo ya Silksong, solo basta comparar Prince of Persia The Lost Crown con este juego para darse cuenta de lo sencilla que es la propuesta de Sons of Sparta en este apartado. Hay algo de plataformeo, pero tampoco se penaliza mucho la falta de habilidad y el backtracking es escaso.

El juego no ofrece demasiados escenarios secundarios ni alicientes interesantes que te fuercen a volver a explorar zonas más allá de un par de misiones. La curiosidad del jugador apenas explota con este diseño tan transparente. El problema es que las recompensas son, en muchos casos, meros coleccionables que no aportan gran cosa. 

No sé si es por falta de experiencia o por miedo a dejar de lado a una masa de jugadores más mainstream que viene de la saga principal, pero habiendo tan buenos metroidvania, las carencias de este nuevo juego quedan a la vista demasiado pronto.

Tampoco se entiende que el juego no tenga modo cooperativo para su historia. Es cierto que al completar la trama se desbloquea un modo desafío para dos jugadores, pero su premisa dual daba para tener una aventura completamente centrada en el juego a dos.

No obstante, el equipo de desarrollo sí ha entendido cómo trasladar otras de las señas de identidad de la saga al género que nos ocupa. Hablo de los artefactos que desbloquean nuevos caminos y también del sistema de progresión.

Los clásicos artefactos divinos que tanto nos han acompañado en las entregas griegas de God of War regresan aquí en forma de regalos de dioses que más han ido quedando de lado en la saga, como Deméter o Hestia (a quienes conocemos muy bien por Hades 2).

Sons of Sparta también hace otra cosa muy bien y es juntar el sistema de progresión por habilidades y orbes de sangre (con apertura de cofres incluida) de la saga griega con los toques RPG y elementos personalizables de la rama nórdica, como las piezas de equipo. Encontramos ambos en el juego y se entrelazan estupendamente.

Hay otra fusión de estilos en esta precuela. El apartado artístico nos hace regresar a la Grecia clásica, pero bajo el prisma de un juego que bien podría ser de 16 bits. Es una apuesta algo arriesgada y no consigue ser tan inspiradora como otros que han recurrido a este truco (como Blasphemous o Katana Zero), pero no se puede negar que el juego arroja bellas estampas con variedad de escenarios y paisajes.

Esa estética retro también la encontramos en una banda sonora que me ha parecido muy acertada y que recoge toques chiptune con los clásicos coros que siempre han acompañado a Kratos. Bear McCreary (compositor de la saga nórdica) regresa y se nota.

¿Cuándo dura God of War Sons of Sparta? ¿Es un juego difícil?

He tardado en completar God of War Sons of Sparta unas 12 horas. No obstante, el juego incluye una buena cantidad de coleccionables y algunas misiones secundarias bastante interesantes que pueden elevar la experiencia de juego a las 20-25 horas, por lo menos.

Por otra parte, Sons of Sparta es un juego exigente en algunos tramos, pero no considero que sea el metroidvania más complejo del panorama actual. Algunos jefes pueden complicarse más de la cuenta, pero fuera de eso, tampoco te encontrarás en muchos apuros.

El juego cuenta además con tres niveles de dificultad por si quieres reducir la sensación de reto, aunque el más difícil, Espartano, solamente se puede escoger cada vez que empiezas una nueva partida.

Precio y ediciones de God of War Sons of Sparta

God of War Sons of Sparta está disponible en formato digital para PS5 por un precio de 29,99 euros, aunque también está disponible una edición Deluxe por 39,99 euros que trae unos cuantos extras.

Con esta edición consigues un libro de ilustraciones digital, la banda sonora del juego en este formato, varios avatares para PlayStation Network y varios extras como una punta de lanza única, más orbes de sangre, un amuleto o materiales de mejora adicionales.

Te conozco, asesino de dioses

God of War Sons of Sparta no es un mal metroidvania, pero no es lo mejor que hemos visto dentro del género. Aspectos como el combate o la exploración podrían haber dado muchísimo más juego y llegan a decepcionar si eres muy fan de este tipo de propuestas.

Además, por momentos, sorprende ver lo descuidado que está en algunos aspectos técnicos. Hay textos sin traducción, cortes inexplicables de audio en algunas conversaciones (el doblaje al castellano sí que es de calidad), he experimentado bugs que me han hecho reiniciar el juego y las animaciones no son las más lustrosas.

Aún así, si eres un fan acérrimo de la saga, encontrarás algunas cosas que merecen la pena en este Sons of Sparta, como el buen retrato que se hace de Kratos y Deimos (con algunos guiños a otras entregas). Y si nunca te has acercado a un metroidvania, la sencillez de este puede ser una buena puerta de entrada a un género apasionante.

Desde luego, God of War Sons of Sparta no pasará a la historia como el mejor God of War, pero sí como una de las entregas más particulares y, por qué no decirlo, arriesgadas. En una serie en donde todo es hiperbólico, encontramos aquí algo más comedido y diferente. Digamos que esta precuela es un mortal en un mundo de dioses.

Valoración

Nota 70

God of War Sons of Sparta es una precuela metroidvania que no es ni la mejor de su saga ni la mejor de su género, pero que ofrece una historia que sirve para conocer una faceta de Kratos más desconocida y humilde. No comete ningún pecado capital y es disfrutable, pero llevando el nombre de God of War, podría haber dado mucho más.

Lo mejor

La forma en la que explora el pasado de Kratos y Deimos. Como entremezcla elementos de progresión de la saga nórdica y griega. Los alrededores de Esparta y toda su cultura. La banda sonora. 

Lo peor

El motor narrativo podría tener más pegada. El combate no es muy profundo y el diseño de niveles es algo básico para los estándares metroidvania actuales. Algunos fallos técnicos.

Plataforma comentada: Ps5

source