Empate ‘in extremis’ y de penalti para encontrar un punto de luz entre la oscuridad. Tras la eliminación esta semana en Copa ante la Cultural y Deportiva Leonesa, un Levante UD -todavía- dirigido por Álvaro del Moral logró salvar los muebles -esta vez en el Ciutat de València- con un tanto de Dela en el descuento y desde los once metros que compensó el tanto en la primera mitad de Take Kubo. Un pequeño balón de oxígeno, eso sí, que no evita que los levantinistas se mantengan en la cola de la clasificación.
Inicio dominante
El partido comenzó con un conjunto levantinista intenso y bien posicionado en el campo. Tanto que los primeros minutos, sin ir más lejos, mostraron a un equipo que -ante su público- presionaba y buscaba llevar el mando del partido. Sin embargo, ese mayor dominio del juego no se traducía en ocasiones que inquietaran la portería de Álex Remiro.
Poco a poco, sin embargo, la Real Sociedad despertó y, con más intención que juego, comenzó a rondar la portería levantinista, secando de paso a un Carlos Álvarez continuamente encimado por hasta cuatro jugadores txuri-urdines. Fruto de ese trabajo de los donostiarras, llegó un aviso a balón parado en la cabeza de Mikel Oyarzabal que se fue fuera. No obstante, a la siguiente oportunidad -ya en el añadido del primer tiempo-, la Real ya no perdonó. Tras una pérdida del Levante en la salida de balón, Guedes puso un centro medido desde la izquierda que Take Kubo remató de cabeza ante una defensa granota mal posicionada.
A última hora
El 0-1 volvía a castigar a los locales y obligaba a tener que buscar una remontada de urgencia en la segunda mitad. Un objetivo que intentó plasmar en los primeros compases a través de varios disparos desde media y larga distancia de Pablo Martínez que se topó primero con Remiro y, después, se fue por poco a la derecha de la meta vasca. Fueron los mejores momentos de un Levante que, sin embargo, se fue de nuevo apagando. Y ahí fue la mala puntería donostiarra y, sobre todo, la gran actuación de Matt Ryan a disparos de Kubo u Oyarzabal las que evitaron que el partido acabara en goleada.
Pero cuando parecía todo acabado, llegó la alegría. Un penalti por empujón de Mariezkurrena sobre Carlos Álvarez que Dela convirtió para sumar un punto ‘in extremis’ y cortar así la racha de cinco derrotas consecutivas en Liga, cerrando con ello el año con un punto de luz en medio de la oscuridad.
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