Sí, quién nos iba a decir que gracias a la crisis de la memoria
DRAM, ahora los fabricantes de smartphone estén planteándose
traer de vuelta la ranura para tarjetas de memoria
microSD. Y es que claro, la memoria RAM es vital para el
rendimiento de cualquier dispositivo, y es complicado que los
fabricantes reduzcan la cantidad de memoria utilizada para reducir
el precio de coste de sus dispositivos. Y más cuando es de vital
importancia para dar vida a la inteligencia
artificial que se ejecute de forma local con el propio
hardware del dispositivo.
Pero ahora bien, esto no ocurre lo mismo con el
almacenamiento, y más aún si ofreces la opción de
ampliarlo externamente por medio de una tarjeta de memoria. Esto
implica ofrecer soluciones de almacenamiento más bajas para reducir
los costes. Pero también existirán versiones con mayor capacidad de
almacenamiento, pero con precios más notorios, para aquella persona
que se lo pueda permitir. Aunque en el segmento de la gama
baja y media, la mejor opción pasa siempre por
ahorrar todo lo posible en almacenamiento.
Las tarjetas microSD en smartphone podrían volver a ponerse de
moda
De esta forma, desde la red social china Weibo, llegan los primeros informes que sugieren que
ciertos fabricantes están evaluando la vuelta de la
microSD. Si bien no se menciona qué marcas lo harán, si la
información ya ha salido a la luz, serán muchas compañías
las que den un paso hacia atrás para ocupar espacio
adicional en el dispositivo para dejar espacio para insertar una
tarjeta microSD. Y es que como adelantábamos, en
dispositivos de bajo coste, esta opción es prácticamente
obligatoria si quieren que estos dispositivos sigan ofreciendo un
precio asequible. A fin de cuentas, estos dispositivos suponen
el grueso de la mayoría de las ventas de un
smartphone a día de hoy.
El mayor problema, es que estos dispositivos de bajo coste ya no
serán de tan bajo coste debido al aumento de precio de la
memoria DRAM. Por ejemplo, un módulo de 12 GB LPDDR5X,
costaba a principios de año en torno a los 33
dólares. A las puertas finales de 2025, este precio se ha
disparado hasta los 70 dólares, lo que supone un
aumento de más del doble.
El almacenamiento también ha subido de precio, no tanto, pero ya
implicaría otro aumento de precio adicional, y es ahí donde quieren
recortar. Y es que fabricantes como Samsung, han reducido
la producción de la memoria NAND para almacenamiento, para
aumentar la producción de DRAM. Esto implica aportar menos memoria
NAND al mercado, menor disponibilidad, y que los precios sigan
aumentando.
La opción pasa por ofrecer menos capacidad de almacenamiento y
compensarlo con una tarjeta externa
Así es, es muy probable que a partir de 2026 sea muy normal ver
una gran cantidad de smartphones con opciones básicas de
almacenamiento de 64 o 128 GB junto a la ranura de
tarjetas microSD. Esto permitirá ofrecer precios lo más barato
posibles dentro de la subida de coste de la memoria RAM.
Si para el usuario 64 GB de memoria es insuficiente, optar por
pagar un plus por acceder a los 128 GB, o directamente
comprar una tarjeta externa que permite expandir
el almacenamiento en otros 128 GB, e incluso a 512 GB o 1 TB en
ciertos dispositivos. Y evidentemente, todo ello a un menor
coste que si escogieras un smartphone con esta capacidad.
Y es que la memoria usada en smartphone es mucho más avanzada y
rápida, y por ende, costosa.
Quien sabe si en 2026 veremos smartphones que soportarán unas
tarjetas de almacenamiento más modernas y rápidas como son
las microSD Express vistas en la Nintendo Switch
2. Donde cualquier usuario podrá recurrir a una microSD de
512 GB de capacidad con velocidades de 800
MB/s. Esta tarjeta ronda los 110 euros.
Pero claro, un smartphone con 512 GB de capacidad implica un coste
muchísimo más alto. Además de que ningún fabricante construirá un
dispositivo de gama baja o media con estas capacidades, las cuales
se reservan únicamente a los modelos buque insignia. Los 256 GB
rondan los 70 euros y los 128 GB los 50
euros.




