Por Luis Mis – Gato Maya🐾
Julio César Gómez Torres, secretario de Seguridad Ciudadana, parece haber descubierto un nuevo talento: negar la realidad con la misma convicción con la que un mago saca un conejo del sombrero.
Ayer aseguró que en Juan Sarabia “no había personas privadas de la libertad”. Hoy, la realidad lo dejó en ridículo. Resulta que sí hay cuatro personas desaparecidas y todo un ejército —literalmente— buscándolas.
Mientras el secretario posaba para la cámara con su sonrisa de “todo está bajo control”, el Grupo Interinstitucional de Seguridad, compuesto por Ejército, Marina, Guardia Nacional, FGR, FGE y su propia SSC, recorría Juan Sarabia y Xul Há levantando evidencia y entrevistando testigos. Es decir, haciendo el trabajo que alguien debería hacer antes de abrir la boca.
Lo más insólito: fuera de estos cuatro casos, no existe denuncia formal por privación ilegal de la libertad. Pero, ¿quién necesita denuncias cuando se puede negar la realidad a placer y luego asombrarse cuando los medios y las redes sociales se encargan de exhibirla?
Mientras tanto, los familiares de los desaparecidos mantienen la esperanza, y el secretario mantiene la pose. Porque en la policía de Quintana Roo la seguridad ciudadana parece más un truco de ilusionismo que una obligación.
Porque en Quintana Roo la seguridad ciudadana parece más un truco de magia que una obligación. Negar lo evidente se ha vuelto un espectáculo de engaños, y nuestro secretario es el maestro de ceremonias
Bienvenidos a Quintana Roo donde los operativos se hacen en silencio, los desaparecidos siguen perdidos, y la autoridad sonríe para la foto mientras la realidad le da una bofetada. En esta función, el público somos nosotros, y los números de desapariciones, la broma macabra que nadie pidió.




