Por Luis Mis – Gato Maya
Resulta que Ana Paty Peralta anda presumiendo su medallita de bronce en el Ranking Mitofsky. ¡Tercer lugar nacional! Como si gobernar Cancún fuera competencia de natación y no una ciudad que se desmorona entre baches y violencia.
Y la cereza del pastel: Ana Paty supera a decenas de alcaldes sin haber hecho nada extraordinario. Es decir, su gran mérito es no ser peor que los peores. Como si te premiaran en la primaria no por ser buen alumno, sino porque el resto no llevó la tarea.
Mientras tanto, en el Cancún real, la gente sigue metida en un mar de inseguridad, pero eso sí, nuestra “alcaldesa top 3” ya tiene diploma de popularidad.
La verdad es que estos rankings son un espejismo que disfrazan la realidad: un gobierno hueco que prefiere la mercadotecnia antes que el trabajo.
Cancún no necesita alcaldesas de bronce en encuestas, necesita gobernantes de hierro para enfrentar los problemas que nos están comiendo vivos.
Porque una cosa es quedar en tercer lugar de Mitofsky y otra muy distinta es no quedar en ridículo frente a los cancunenses.




