A partir del próximo 9 de agosto, México pondrá en marcha un nuevo sistema de visa electrónica dirigido a personas extranjeras que deseen ingresar al país sin realizar actividades remuneradas. Esta medida, impulsada por el gobierno federal, tiene como objetivo agilizar los trámites migratorios, digitalizar procesos y facilitar el acceso legal al territorio nacional.
Eduardo Paniagua, presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV) en Cancún, consideró esta reforma como el cambio más significativo en materia migratoria en la última década. Aunque aún se analizan diferencias operativas entre las entradas aéreas y terrestres, destacó que se trata de un paso importante, especialmente para zonas turísticas como Quintana Roo, donde el turismo internacional representa una fuente clave de ingresos.
Por su parte, Jesús Almaguer, consejero de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres (AHCPMIM), ha hecho reiterados llamados al gobierno federal para implementar acciones urgentes que permitan recuperar la llegada de turistas sudamericanos, particularmente de Brasil y Colombia, mercados históricos para el turismo mexicano.
“El exhorto es a que se mantenga esta visa electrónica para todos los destinos. Me refiero a Ciudad de México, Vallarta, Riviera Nayarita, Los Cabos y, obviamente, el Caribe Mexicano, que es el principal destino turístico del país. Desde que empezó la crisis, los gobiernos han dejado de percibir casi 6 mil millones de dólares”, enfatizó.
Almaguer recordó que la crisis turística inició con la exigencia de visado para turistas de Colombia y Brasil, lo cual ha provocado una fuerte caída en la llegada de visitantes provenientes de dichos países. Mientras tanto, otros destinos del Caribe han aprovechado esta demanda para incrementar su flujo de turistas sudamericanos, en detrimento de México.




