Por: Luis Mis
En los últimos años, el gremio taxista de Cancún ha sido señalado, estigmatizado y presionado por las autoridades, en especial por el Instituto de Movilidad de Quintana Roo (Imoveqroo), que parece haber olvidado que su función es regular a todos los actores del transporte, no sólo a los más visibles o más fáciles de multar.
La pregunta que resuena —y cada vez con más fuerza— es directa y necesaria: ¿Cuándo va a hacer su trabajo Imoveqroo y poner orden entre las plataformas digitales como Uber, Didi o InDrive? ¿Cuándo llegará el día en que estas empresas cumplan con la Ley de Movilidad del estado, o mejor dicho, cuándo será que se les obligue a cumplirla, como se hace con los taxistas concesionados de Cancún?
Porque mientras a los operadores del sindicato se les exige documentación, permisos, tarifas y revisiones técnicas, las plataformas digitales circulan como quieren, con impunidad y sin regulación efectiva. Es decir: en franca competencia desleal.
Y no para ahí. También hay que preguntarle a Rafael Hernández Kotasek:¿Cuándo se actualizarán de manera justa las tarifas oficiales del servicio de taxi, que llevan años congeladas pese al incremento en gasolina, refacciones y costo de vida? ¿Y cuándo se actuará con firmeza para retirar a los cientos de mototaxis que hoy no sólo operan fuera de la ley, sino que son solapados descaradamente, más que tolerados?.
La pasividad de Imoveqroo no sólo lastima a un gremio que agrupa a más de 20 mil familias entre concesionarios y operadores en Benito Juárez, también atenta contra el orden legal, el sentido común y la seguridad del usuario. Porque una movilidad justa no se construye con favoritismos ni omisiones, sino con reglas claras, parejo para todos.
Y ojo: si algún político con aspiraciones reales al 2027 decide abanderar la causa taxista con dignidad, justicia social y visión de movilidad moderna, encontrará no sólo una base fuerte, sino un ejército de ciudadanos cansados de la indiferencia institucional.
Regular no es castigar. Es equilibrar. Y ya es hora de que Imoveqroo regule con el mismo rigor a todos, o que rinda cuentas por su silencio cómplice.
Con los taxistas no se juega: son familia, trabajo… y fuerza electoral.
#ImoveqrooEnLaMira #VotoSobreRuedas2027




